Tomado de Clarín

Un escritor senegalés se quedó con el Premio Goncourt por una novela que transcurre en Argentina

 

Mohamed Mbougar Sarr, de 31 años y autor de “La plus secrète mémoire des hommes”, es el primer subsahariano en ganar el prestigioso galardón. Amélie Nothomb obtuvo el Renaudot.

 

El escritor franco-senegalés Mohamed Mbougar Sarr en la ventana del restaurante Drouant. Atrás, en las sombras, Philippe Claudel. Foto EFE/EPA/IAN LANGSDON

 

El joven escritor senegalés Mohamed Mbougar Sarr, de 31 años, desconocido para el gran público, ganó este miércoles el prestigioso premio literario francés Goncourt por su novela La plus secrète mémoire des hommes (El recuerdo más secreto de los hombres).

Mohamed Mbougar Sarr se convierte así en el primer escritor del África subsahariana que recibe este galardón, el más preciado de los premios literarios franceses, baja en diez años el promedio de edad de los ganadores y pone en el foco a una pequeña editorial independiente.

El libro fue publicado en agosto con una tirada prudente de 5.000 ejemplares por la editorial francesa Philippe Rey y la senegalesa Jimsaan, pero unos dos meses después de su salida ha vendido ya 30.000 ejemplares y tiene una larga lista de solicitudes de traducción e incluso de adaptaciones al cine.

El escritor era el gran favorito y se impuso claramente con seis de los diez votos de los jurados, en la primera ronda de votaciones. «Siento una gran alegría. Simplemente. Aún me faltan las palabras», dijo.

La juventud del escritor contrasta con la serenidad con la que ha defendido su libro, la misma calma con la que llegó este miércoles al restaurante Drouot, donde el jurado de escritores e intelectuales anuncia el nombre del ganador desde hace más de cien años, a excepción del último, que se entregó de forma virtual por la pandemia.

 

​Un premio simbólico

«Con este joven autor, volvemos a las bases fundamentales del Goncourt. 31 años, algunos libros ante sí. Esperemos que el Goncourt no le corte el deseo de continuar», dijo el secretario de la academia Goncourt, el escritor Philippe Claudel.

Incrédulo y feliz

Mbougar Sarr es uno de los escritores más jóvenes en recibir este premio, cuyos ganadores tienen una media de edad de 41,8 años. En 2016, Leila Slimani fue premiada con 35 años y antes de ella, en 2004, Laurent Gaudé tenía 32 cuando venció con «Le Soleil des Scorta».

Creado en 1903, en sus primeras ediciones el Goncourt tenía por costumbre fallar a favor de menores de 30 años pero, en la segunda mitad del siglo XX, el escritor más joven fue Patrick Frainville, en 1976, con 29 años.

El senegalés recupera en esta novela la figura del escritor maliense Yambo Oulologuem, conocido como el Rimbaud negro, un autor maldito sobre el que dibuja una historia política y de amor, comprometida contra el colonialismo y las grandes tragedias del siglo XX.

El argumento se desarrolla entre Senegal, Francia y Argentina, y arranca de hecho con un pasaje de Los detectives salvajes, de Roberto Bolaño, a quien Mbougar Sarr ha evocado en varias entrevistas como su maestro.

El ganador del Goncourt recibe un cheque simbólico de 10 euros (13 dólares), pero el premio le garantiza la publicación y venta de centenares de miles de ejemplares.

El ganador del año pasado, L’Anomalie (La anomalía), de Hervé Le Tellier, vendió más de un millón de ejemplares, algo nunca visto desde L’Amant (El amante), de Marguerite Duras.

 

Sin ejemplares del libro

Tras conocerse el fallo, los expertos advertían sobre las dificultades que podría encontrar una pequeña editorial como Philippe Rey para reintroducir una tirada suficiente en plena crisis de abastecimiento de papel y cuando las imprentas tardan incluso semanas en poder reimprimir.

Frente a las pilas de libros que grandes editoriales como Gallimard, Grasset o Flammarion ponen a disposición de las librerías el día de la entrega del Goncourt, este martes destacaba la ausencia de la novela La plus secrète mémoire des hommes en las estanterías de varios céntricos puntos de venta.

Entre ellos, la Librería IÇI, una de las más grandes del barrio central de Ópera, que a la una de la tarde tan solo disponía de un ejemplar de la obra del flamante Goncourt, o la francohispana Librería Cariño, en el popular barrio de Belleville, que lleva varios días a la espera de un reabastecimiento.

Estos problemas son de momento pasajeros, pues la entrega de un Goncourt puede cambiar la vida de una editorial y darle un impulso económico y de publicidad considerable.

 

El Renaudot, para Amélie Nothomb

En paralelo al Goncourt se entregó además el premio Renaudot, que fue para la mediática escritora belga Amélie Nothomb por Premier sang  (Sangre primera).¶

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