Queridas Hormigas, ya de regreso, emocionada de recomenzar nuestras maravillosas reuniones mensuales. Rosa Elena y Elizabeth, mil gracias por tan excelente tarde ¡amanecí soñando con la torta de guanábana…! Carmen Tahío, tu regalo lo secuestró mi hija en cuanto llegué a casa; pienso quitárselo cuando regrese al trabajo; una belleza, gracias.

Comparar El hombre que amaba los perros con la obra de María Dueñas no es viable, no son comparables, como no lo sería comparar a un perro con una manzana, a menos que sea con un objetivo académico específico. Lo que anotó Carola, que El tiempo entre costuras le resulto más atractivo y que este libro no la capturó, me parece más válido. A Silvia le pareció fastidioso y, sobre todo por lo que intuí, a la mayoría le resultaron muy débiles y fastidiosos los personajes. Me encantaría saber de quiénes son los sietes de la valuación, pues a ellas como a mí nos agradó más.

Disculpen que sean estos los únicos comentarios que cite, pero la responsabilidad que me dio Chicha de escribir la minuta de forma imprevista me desconcentró de las dos últimas intervenciones ¡además de llegar retrasada por el tráfico y la lluvia!  Fue más por intuición que sentí que el libro no les gustó, y sobre todo a nuestra experta Nachita. No es lo mejor que hemos leído pero me parece que tiene valores que extraerle.

Recibió un puntaje medio de 5,06. La escala se movió entre un dos y dos sietes; no sé de quienes. Personalmente le di 5. Bien interesantes las diferencias; creo que no habíamos calificado tan discrepantemente con anterioridad.

Me entere de que algunas guardan recuentos y hacen resúmenes de lo leído, independiente de la minuta oficial !una maravilla! Trataré de imitarlas; para el recuerdo, a uno se lo olvida a veces lo leído y en 2013 celebraremos tres años, Dios mediante. Corríjanme si estoy equivocada.

Argumento

Se trata del desencuentro en la vida conyugal de tres intelectuales: Blanca, Daniel y Rebeca a menor escala. Y su forma de reaccionar ante el dolor; la huida juega un papel protagónico en todos. Hay varios otros escenarios: el amor platónico de un hombre maduro, Fontana, por la joven y bella esposa de Daniel, es un ingrediente oculto hasta el final que afectivamente toma un primer plano. Zárate, que representa la institucionalidad, etc.

Estas historias se desenvuelven en un ambiente universitario de solidaridad y amistad, que se concreta en breve tiempo, en la Universidad Sta. Cecilia en California, entre los involucrados en el área de investigación de las misiones que ocuparon antaño indígenas y católicos.

Un link fascinante hacia la comprensión y encuentro entre dos mundos, el de la cultura hispánica y el de la cultura anglosajona, el matrimonio mixto y sus diferencias y contrastes. Conocer de España a la luz de un gringo y su enamoramiento de una española, y entender algo de California a través de una española, es interesante. Fue una revelación el conjugar en un territorio americano tanta historia hispánica, con sus nombres como: Sta. Cecilia, San Diego, Sta. Bárbara, etc.

Llama la atención que la escritora hubiese creado protagonistas sencillos sin heroísmo ni intensidades, personas en su obrar profesional cotidiano exitosas en resolver sus problemas.

Resulta conmovedor el desprendimiento de la madre de Fontana, empleada domestica, fregona de pisos, que renuncio y entregó a su pequeño hijo, para hacerse un hombre de bien, con educación y nunca más le vio de nuevo. Fontana especialmente sin complejos y de empuje excepcional, logro destacarse en el mundo académico estadounidense de manera exitosa. La guerra en España no le permitió regresar. Creo que esta, la movilidad social, que se observa en el libro es la que todos deseamos, un mundo sin complejos, ni resentimientos y no la lucha de clases, que plantean los comunistas… La forma de relacionarse Fontana era libre de ataduras a dolores pasados, libre de complejos y de resentimientos. Lo conocimos en la obra después de muerto.

Se observa en la obra con claridad la fuerza de la pasión sobre la razón, Alberto abandona a Blanca sin pensarlo mucho y destruye su hogar. Daniel busca en el pasado respuestas que llegan a obsesionarlo y a actuar de forma equivocada, drogándose… pero sale adelante. En cambio, la secretaría y amante de Fontana pervive en el resentimiento feroz hasta el final de sus días.

Por último, el libro deja ver el enlace real entre el mundo profesional académico de la investigación con las obras concretas, con las estructuras de la vida de la ciudad. Se paralizó la construcción del centro comercial. Se valoran las manifestaciones estudiantiles.

Para algunas de nosotras, esta lectura fue ocasión de revivir una época contemporánea a la de nuestra juventud. Así lo dejo ver Chicha con su recuerdo de El Camino Real y de Stanford University, etc. y, a través de Daniel, vi el típico gringo del posVietnam, de la época del asesinato de Luther King, de la simbología de la flor y la paz de los hippies, (1968-69) cuando viví en Washington por un año estudiando inglés y arte.

Valoración de la obra:

Literalmente tiene frases cursis, innecesarias, que extienden la idea y conforman las frases para llenar espacios, y hacer más largo el texto, pero sin contenido adicional. Probablemente el mismo libro con menos páginas hubiese alcanzado el objetivo de forma más atractiva y cautivadora para el lector, sin tanta redundancia.

Es una historia light, que no deja sabor amargo a pesar del dolor; pone al descubierto la inmensa importancia que tiene en la vida de una persona tener un quehacer, una profesión a la cual entregarse en momentos de dificultad y dolor.

La Guerra Civil Española se toca de lejos, más como un accidente que como parte de la del tema. El libro me resultó simpático.

¡FELIZ NAVIDAD! Ubiquémonos bien cerquita del Niño Dios y de nuestras querida familias y amistades que es lo que importa, lo demás……!?!?!? Importa menos!

¡Un beso de la única abuela del mundo!

Elsa