A continuación un breve recuento de la reunión de noviembre  en casa de Maria Teresa, allí discutimos el libro Matar un ruiseñor de Nelle Harper Lee.

Ha sido una de las novelas mejor calificadas por el grupo; la puntuación fue  de nueve. Les reenvío la minuta que escribió Elizabeth desde Houston.

Nos vemos el martes en casa de Ana María y ahí terminaremos de decidir los libros del próximo año.

Saludos a todas

Chicha

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El libro me pareció muy mal traducido. Es un excelente libro a pesar de que la madurez de Scout a esa edad es poco creíble; no me atrapó hasta el juicio.

Sin embargo, mantengo que es excelente porque, a través de historias y juegos infantiles, de una manera sutil y sencilla nos metiera en los problemas de la época en Alabama, como son el racismo, la diferencia de las clases sociales por educación, dinero y antigüedad. El nulo papel de la mujer en la sociedad salvo el de “dama” (excepto la vanguardista Maudie), el chismorreo, la oportunidad de educación siempre para los más privilegiados, el desprecio por las minorías. Lo genial del libro es que estos problemas los contrapone con el personaje de Atticus que representa el deseo de justicia social, la generosidad, el respeto por las clases sociales, la importancia de la educación y todos los valores éticos que debería tener una sociedad. 

El juicio es magistral y la sentencia el vivo ejemplo de la parcialidad por prejuicios raciales. La muerte de Tom, por no confiar en las “probabilidades” que le ofrecen los blancos sino en la oportunidad de creer que él podría escaparse, demuestra que los negros no podían confiar en los blancos porque estos siempre engañan y Atticus no puede resolver esa situación solo a pesar de su buena voluntad y esfuerzos. 

Al libro le doy 9. Estoy segura de que la discusión será por demás interesante, y entre la película, el libro y el material que mandó Frank tendrán una tarde muy enriquecedora. No dejen de hacer la minuta que es el broche de esa variedad de puntos de vista de cada una de las hormigas.

Un abrazo a todas,

Elizabeth Larrazábal