Queridas  Hormigas:

Ayer una gratísima tarde donde Nacha, conversando sobre el libro Los enamoramientos, de Javier Marías.

Nacha: te agradecemos montones todas tus atenciones; la merienda quedó fabulosa y la champañita se dejó colar. ¡Hasta estrenamos vajilla! Tu casa, como siempre, muy acogedora. 

Asistimos las siguientes y le dimos la calificación al libro:

Nacha: 10

Elena: 8

María Teresa: 8

Ana María: 6

Valentina: 8

Chicha: 7

Rosa Elena: 7

Elsa: 6

Elizabeth: 8

Marisabel: 9

María Eugenia: 7

La puntuación promedio fue de 7,7.  El libro dio para muchas interpretaciones y comentarios.  El tema central del libro es un asesinato/muerte, supuestamente por un “enamoramiento”.  El autor, partiendo de este acontecimiento, nos adentra en una diversidad de temas; entre ellos resaltan la psiquis y los pensamientos de los personajes, los enamoramientos y lo que somos capaces de hacer en este estado, de casi pérdida de la razón. El tema del trato de la muerte nos impactó a todas y también la impunidad ante los actos. La citas de autores como Balzac y de libros como Los Tres Mosqueteros fueron muy interesantes. La envidia fue una interpretación que se le dio al móvil de la muerte que sucede en el libro. El libro no concluye; quedan abiertas interpretaciones y desenlaces. Nos gustó mucho leer un libro en su idioma original, sobre todo considerando la riqueza del lenguaje con que fue escrito.

Cito lo que Nacha escribió en su blog, que lo resume magistralmente:

Es un libro con un tono sombrío, en general pesimista. La trama es secundaria, tratada como una atmósfera en la que interactúan los personajes. Ni siquiera devela los pormenores del hecho central. No llegamos a saber si en realidad aquel asesinato fue un asesinato. Sólo muestra las motivaciones que impulsan a los personajes, la incongruencia entre lo que dicen y hacen y sus pensamientos más íntimos y ocultos. Los trata de forma tal que, cuando los leemos, los percibimos como reminiscencias de nuestro propio subconsciente. Es también un libro sobre la impunidad y sobre la aterradora fuerza de los hechos que muchas veces nos sobrepasan; también sobre la imposibilidad de saber toda la verdad en su mínimo detalle, ni siquiera la nuestra, siempre fluctuante.

María Eugenia